sábado, 30 de mayo de 2026

Reseña: THE MANDALORIAN AND GROGU es una divertida aventura pulp de Star Wars y fue una auténtica pasada.

Me lancé a ver The Mandalorian y Grogu con la esperanza de un divertido regreso a Star Wars en la gran pantalla con Din Djarin y el pequeño duende manipulador de la Fuerza favorito de todos, Grogu, ¡y eso es exactamente lo que obtuve!

Esta película no intenta reinventar Star Wars. No pretende sentar las bases para futuras películas ni conectar todos los cabos sueltos de la galaxia. Es simplemente una película de aventuras pura y dura, ¡y la verdad es que me lo pasé de maravilla!

Esta es una historia independiente que parece una misión secundaria sacada directamente de una novela pulp clásica, y lo digo como un gran halago. Din y Grogu están recorriendo la galaxia aceptando encargos de recompensa para la Nueva República cuando se ven envueltos con los Hutts, restos del Imperio, monstruos, criminales y todo tipo de locuras.

En comparación con el caos descomunal que solemos ver en Star Wars, las apuestas son menores, ¡pero precisamente por eso me gustó! Nadie corre contra el tiempo para destruir otra superarma capaz de aniquilar planetas. Es más personal, se centra más en los personajes y profundiza mucho más en el vínculo entre estos dos personajes que los fans ya adoran.

Esa relación sigue funcionando de maravilla. Pedro Pascal retoma su papel de Din Djarin a la perfección, y Grogu continúa robándose cada escena en la que aparece. Hubo varios momentos en el cine donde la gente reía, aplaudía o reaccionaba colectivamente ante alguna ocurrencia ridícula de Grogu.

La película aprovecha al máximo esa energía. Sabe que el público adora a este pequeño y lo utiliza a la perfección sin exagerar. Los momentos emotivos entre Din y Grogu me conmovieron porque la película se centra en su conexión en lugar de ahogarlo todo en una narrativa compleja y llena de detalles.

¡También me encantó el estilo visual! Vi la película en IMAX y me fascinó la sensación artesanal de algunas partes. Hay muchísimos efectos prácticos combinados con efectos generados por computadora, y eso se nota muchísimo.

Los efectos especiales de las criaturas, las miniaturas, los títeres y, sobre todo, la animación stop-motion le dieron a la película una personalidad propia y distintiva que la diferenció de muchos éxitos de taquilla modernos y otros proyectos recientes de Star Wars.

Es probable que algunas personas se quejen de ciertos efectos especiales porque el público está acostumbrado a que todo se vea impecable con efectos CGI pulidos, pero sinceramente, aprecié la estética fantástica más rústica.

Me recordó a esas viejas películas de aventuras de Ray Harryhausen, como Jasón y los Argonautas y Furia de Titanes. Ver a Din y Grogu luchar contra criaturas en planetas extraños me transmitió esa auténtica sensación de las aventuras fantásticas de antaño, y lo disfruté muchísimo.

Esa energía cruda y desenfadada impregna toda la película. Realmente se siente como el tipo de aventuras de ciencia ficción clásicas y desenfadadas que inspiraron a George Lucas a crear Star Wars.

Tiene un aire a Flash Gordon, con alienígenas extraños, criaturas peligrosas, escenas de acción trepidantes, escenarios insólitos, persecuciones alocadas y un humor disparatado mezclado con emoción sincera.

Sinceramente, me recordó por qué Star Wars es tan divertida. No todas las historias tienen que ser eventos gigantescos que revolucionen la mitología. Está perfectamente bien tener una historia de Star Wars a pequeña escala, y aquí vemos a El Mandaloriano y a su pequeño niño con poderes de la Fuerza metiéndose en una complicada aventura criminal.

El reparto secundario también contribuye mucho a la diversión. Ver a Zeb Orrelios por fin en acción real en la gran pantalla fue genial, y los fans de Star Wars Rebels de toda la vida lo van a disfrutar muchísimo.

La aparición de Sigourney Weaver como la Coronel Ward hace que, de inmediato, se sienta como en casa en este universo. Aporta una energía dura y autoritaria que encaja a la perfección con la trama de la Nueva República, y es emocionante verla en acción.

Luego está Jeremy Allen White como Rotta el Hutt, lo cual me pareció completamente extraño cuando lo escuché por primera vez, pero funciona a la perfección. La reintroducción de Rotta como adulto abre un terreno sorprendentemente interesante con respecto al legado de los Hutt.

También tengo que hablar de la banda sonora de Ludwig Göransson, porque ¡guau!, esta música es genial. Retoma la identidad musical que creó en la serie The Mandalorian y la lleva al siguiente nivel para la gran pantalla.

El sonido con predominio de sintetizadores, mezclado con la estética western y los temas orquestales, le da a la película un toque retro de ciencia ficción impresionante. Por momentos, sinceramente, me sentí como si estuviera viendo una película de fantasía espacial o de terror perdida de los años 80.

La música aporta muchísima personalidad a las escenas de acción y a los momentos emotivos. Ayuda a que la película tenga su propia identidad, en lugar de intentar sonar como todas las demás películas de Star Wars.

Ahora bien, admito que ya veo que esta película dividirá a los fans. Probablemente algunos se quejarán de que se siente más pequeña o menos importante en comparación con otros proyectos de Star Wars. Ya oigo los comentarios del tipo "esto debería haber sido un especial de Disney+".

Pero, sinceramente, creo que esa mentalidad no capta lo que hace que esta película funcione. La historia es sólida, el guion es impecable, la acción es emocionante, el humor funciona, los momentos emotivos impactan y la aventura es divertidísima.

La película sabe perfectamente lo que quiere ser y se compromete totalmente con ello. Esa seguridad hizo que la apreciara aún más.

Al final, The Mandalorian y Grogu me recordaron por qué me enamoré de Star Wars. Es aventurera, divertida, alocada, emocionante, conmovedora y rebosante de imaginación. No se obsesiona con preparar el terreno para la siguiente entrega. Simplemente quiere llevar al público a un viaje emocionante por la galaxia con estos dos entrañables personajes, acción explosiva y muchísima personalidad.

¡Me encantó! ¡Felicito al director Jon Favreau! Estuve sonriendo de oreja a oreja durante toda la película, y cuando aparecieron los créditos, ya estaba listo para embarcarme en otra aventura con estos personajes. ¡Esta película es una pasada!

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